Tupinambo
Helianthus tuberosus
Planta herbácea con tubérculos comestibles y flores amarillas similares a los girasoles.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Helianthus tuberosus
Familia
Asteraceae
Tipo de planta
Perenne o Vivaz
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Espaciado
Tamaño maceta (L)
30 L
Propagación
- Tubérculos
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
Retira tallos secos o dañados durante la temporada de crecimiento para favorecer la aireación y prevenir enfermedades. No requiere poda intensa.
Consejos de fertilización
Aporta compost maduro o estiércol bien descompuesto antes de la siembra. Durante el ciclo, puedes aplicar fertilizantes orgánicos ricos en potasio para favorecer el desarrollo de los tubérculos.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Asociaciones Desfavorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
Los tubérculos pueden dejarse en el suelo durante el invierno y cosecharse según sea necesario.
Precauciones
No es tóxica para mascotas, pero puede ser invasiva si no se controla.
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre Tupinambo. Para consultas adicionales, contactar a soporte@floralia.app.
El Tupinambo se planta a finales de invierno o principios de primavera, cuando el suelo ya no está helado. Elige un lugar soleado y suelto. Planta los tubérculos a unos 10 cm de profundidad y deja 30-40 cm entre cada uno. Así tendrás una cosecha abundante y saludable.
Para cosechar Tupinambo, espera a que la parte aérea se seque en otoño. Usa una horca para levantar la tierra suavemente. Extrae los tubérculos con cuidado para evitar cortes. Recoge solo lo necesario, ya que se conservan mejor en el suelo durante el invierno.
El Tupinambo mejora la biodiversidad y es resistente a plagas. No necesita muchos cuidados ni productos químicos. Sus raíces airean el suelo y sus flores atraen polinizadores. Además, aporta fibra y nutrientes, siendo una opción saludable y sostenible para tu dieta.
El Tupinambo requiere riegos regulares, sobre todo en verano. Mantén el suelo húmedo pero no encharcado. Elimina malas hierbas y aporca la base de los tallos para evitar que se tumben. No necesita fertilizantes si el suelo es medianamente fértil.




