Maíz
Zea mays
Cultiva en tu huerto una planta de rápido crecimiento, resistente y productiva. Aporta sombra, mejora el suelo y ofrece cosechas abundantes de granos nutritivos.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Zea mays
Familia
Poaceae
Tipo de planta
Anual
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
30 L
Propagación
- Semillas
Germinación (días)
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
No requiere poda intensiva. Eliminar hojas secas o dañadas para mejorar la circulación del aire.
Consejos de fertilización
El maíz es exigente en nitrógeno y fósforo. Utiliza compost maduro y abonos verdes antes de la siembra. Durante el crecimiento, puedes aplicar purín de ortiga o té de compost. Evita el exceso de nitrógeno para prevenir caídas y enfermedades.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Asociaciones Desfavorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
El maíz es un cultivo básico en muchas culturas y tiene múltiples usos.
Precauciones
No es tóxica y es segura para mascotas.
Preguntas Frecuentes
Estas son preguntas frecuentes sobre Maíz. Si tienes alguna otra duda, no dudes en contactarnos.
La mejor época para sembrar maíz es en primavera, cuando el suelo supera los 10 °C. Así, las semillas germinan rápido y evitas heladas. Siembra en líneas separadas y asegúrate de que reciban sol directo. Un suelo bien drenado y rico en materia orgánica favorece el desarrollo de las plantas.
El maíz requiere riegos regulares, especialmente en floración y formación de granos. Mantén el suelo húmedo, pero sin encharcar. Riega profundamente una o dos veces por semana, según el clima. Evita mojar las hojas para prevenir enfermedades fúngicas. Un acolchado ayuda a conservar la humedad.
El tamaño de las mazorcas depende de la variedad, el riego y los nutrientes. Asegúrate de abonar con compost y mantener el suelo húmedo. La polinización también es clave: planta en bloques y no en hileras aisladas para mejorar el cuajado de los granos. El estrés hídrico o la falta de sol pueden afectar el desarrollo.
Para prevenir plagas en el maíz, rota cultivos y asocia con plantas repelentes como caléndula. Inspecciona las hojas y retira manualmente orugas o pulgones. Usa infusiones de ajo o jabón potásico si detectas plagas. Fomentar la biodiversidad atrae insectos beneficiosos que ayudan a controlar los problemas.









