Kale
Brassica oleracea var. sabellica
Hojas rizadas, textura crujiente y alto contenido en nutrientes. Ideal para huertos urbanos y recetas saludables. Resistente al frío y fácil de cultivar.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Brassica oleracea var. sabellica
Familia
Brassicaceae
Tipo de planta
Bienal
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
10 L
Propagación
- Semillas
Germinación (días)
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
Retira hojas viejas o dañadas regularmente para estimular el crecimiento de hojas nuevas y mantener la planta sana. Evita cortar el brote central para prolongar la cosecha.
Consejos de fertilización
Aporta compost maduro antes de la siembra y realiza aportes ligeros de abono orgánico rico en nitrógeno durante el ciclo. Evita el exceso de fertilizantes para prevenir acumulación de nitratos.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
Tolera bien las heladas, mejorando su sabor después de una ligera exposición al frío.
Precauciones
No es tóxica para mascotas, pero puede causar malestar estomacal si se consume en exceso.
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre Kale. Para consultas adicionales, contactar a soporte@floralia.app.
La mejor época para sembrar Kale es a finales del verano o principios de otoño. Así aprovechas el clima fresco, que mejora el sabor de las hojas. Puedes sembrar directamente en el suelo o empezar en semillero. El Kale tolera bien las heladas y crece durante el invierno sin problemas.
Para recolectar Kale y mantener la planta productiva, corta primero las hojas exteriores, dejando intacto el centro. Así la planta sigue creciendo. Usa tijeras limpias y recoge solo lo que vayas a consumir. No retires más de un tercio de las hojas en cada cosecha para no debilitar la planta.
Las hojas del Kale se ponen amarillas por exceso de riego, falta de nutrientes o plagas. Revisa el drenaje y ajusta el riego. Añade compost si notas carencias. Inspecciona el envés de las hojas para detectar pulgones o larvas. Retira las hojas dañadas y mejora las condiciones del suelo para evitar el problema.
El Kale necesita al menos 6 horas de sol directo al día para crecer fuerte y sabroso. Si lo cultivas en sombra parcial, producirá menos hojas y serán más pequeñas. Busca un lugar soleado en tu huerto o terraza. Si el clima es muy caluroso, un poco de sombra por la tarde puede ayudar a evitar el estrés.




