Jengibre
Zingiber officinale
Rizoma aromático con sabor picante, ideal para infusiones y cocina saludable. Cultívalo en casa para aprovechar sus propiedades digestivas y antiinflamatorias. Fácil de mantener en maceta o jardín, requiere pocos cuidados y se adapta bien a climas cálidos.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Zingiber officinale
Familia
Zingiberaceae
Tipo de planta
Perenne o Vivaz
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
15 L
Propagación
- División de Rizomas
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
Retira hojas secas regularmente para promover un crecimiento saludable.
Consejos de fertilización
Aporta compost maduro o estiércol bien descompuesto antes de la siembra. Durante el ciclo, puedes añadir té de compost o extractos líquidos ricos en potasio y fósforo para estimular el desarrollo de los rizomas. Evita fertilizantes químicos para mantener la salud del suelo.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
Prefiere climas cálidos y húmedos para un óptimo desarrollo.
Precauciones
Generalmente segura para mascotas, pero puede causar molestias digestivas si se ingiere en grandes cantidades.
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre Jengibre. Para consultas adicionales, contactar a soporte@floralia.app.
Puedes plantar jengibre usando un trozo fresco del rizoma. Colócalo en tierra húmeda, con los brotes hacia arriba, a poca profundidad. Elige una maceta ancha y colócala en un lugar cálido y con luz indirecta. Mantén la tierra húmeda, pero sin encharcar. Pronto verás brotes verdes.
El jengibre tarda entre 8 y 10 meses en estar listo para cosechar. Sabrás que está maduro cuando las hojas se sequen y amarilleen. Puedes extraer todo el rizoma o ir cortando trozos según lo necesites, dejando el resto para que siga creciendo.
El jengibre prefiere suelos sueltos, ricos en materia orgánica y bien drenados. Riega de forma regular, evitando encharcamientos. Necesita temperaturas cálidas y luz indirecta. Abona cada mes con compost o fertilizante ecológico para estimular su desarrollo y mantenerlo saludable.
Sí, el jengibre crece perfectamente en maceta. Elige un recipiente ancho y poco profundo, con buen drenaje. Usa sustrato rico en nutrientes y coloca la maceta en un lugar cálido y luminoso. Así podrás controlar mejor la humedad y protegerlo del frío.




