Guisante
Pisum sativum
Planta trepadora cultivada por sus semillas comestibles en vainas, popular en huertos y jardines.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Pisum sativum
Familia
Fabaceae
Tipo de planta
Bienal
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
5 L
Propagación
- Semillas
Germinación (días)
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
Retira las partes secas o dañadas después de la cosecha para fomentar el crecimiento saludable.
Consejos de fertilización
Incorpora compost maduro antes de la siembra. Evita el exceso de nitrógeno, ya que los guisantes fijan su propio nitrógeno. Favorece el uso de abonos verdes y rotación de cultivos para mantener la fertilidad.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Asociaciones Desfavorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
Los guisantes son una excelente fuente de proteína vegetal.
Precauciones
Generalmente segura para mascotas, pero pueden causar molestias digestivas si se consumen en grandes cantidades.
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre Guisante. Para consultas adicionales, contactar a soporte@floralia.app.
La mejor época para sembrar guisantes es a finales de invierno o principios de primavera, cuando el riesgo de heladas ha pasado. Siembra directamente en el suelo húmedo y bien drenado. Elige un lugar soleado y protege las plántulas de posibles heladas tardías para asegurar una buena germinación.
Riega los guisantes de forma regular, evitando mojar las hojas para prevenir hongos. Hazlo preferiblemente por la mañana. Usa riego por goteo o al pie de la planta. Mantén el sustrato húmedo, pero nunca encharcado. Así reduces el riesgo de enfermedades y favoreces un desarrollo sano.
Asociar guisantes con otras plantas mejora el suelo, ya que fijan nitrógeno. Además, ayudan a repeler plagas y optimizan el espacio. Combínalos con zanahorias, lechugas o espinacas. Evita cultivarlos junto a cebollas o ajos, ya que pueden dificultar su crecimiento y desarrollo.





