
Sandía
Citrullus lanatus
Fruto refrescante, pulpa jugosa y dulce, ideal para el verano. Rica en agua, vitaminas y antioxidantes. Perfecta para huertos ecológicos y jardines sostenibles.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Citrullus lanatus
Familia
Cucurbitaceae
Tipo de planta
Anual
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
50 L
Propagación
- Semillas
Germinación (días)
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
Elimina brotes laterales débiles y hojas enfermas para favorecer la aireación y el desarrollo de frutos. Realiza la poda de mantenimiento a mano y con herramientas limpias, evitando dañar el tallo principal.
Consejos de fertilización
Aporta compost maduro antes de la siembra y realiza abonados de cobertura con humus de lombriz o estiércol bien descompuesto durante el crecimiento. Evita el exceso de nitrógeno para no favorecer el desarrollo excesivo de hojas en detrimento de los frutos.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Asociaciones Desfavorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
Evitar el exceso de agua para prevenir enfermedades fúngicas.
Precauciones
Generalmente segura para mascotas.
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre Sandía. Para consultas adicionales, contactar a soporte@floralia.app.
La sandía se siembra cuando las temperaturas mínimas superan los 15°C, normalmente desde mediados de primavera. Así evitas que las semillas se enfríen y aseguras un buen desarrollo. Siembra en semillero protegido o directamente en el terreno, según el clima de tu zona.
La sandía necesita riegos regulares, especialmente durante la formación del fruto. Evita encharcamientos. El riego por goteo es ideal para mantener la humedad constante. Reduce el riego cuando el fruto madura para potenciar el sabor y evitar que se agriete.
La sandía se agrieta por cambios bruscos de humedad o riegos irregulares. Mantén un riego constante y evita mojar el fruto. Un acolchado ayuda a conservar la humedad y protege los frutos. Revisa el sistema de riego y ajusta si es necesario para evitar este problema.






