Rabanito
Raphanus sativus
Cultiva fácilmente en casa este vegetal de ciclo rápido, ideal para huertos urbanos y ecológicos. Rico en nutrientes, aporta sabor fresco y crujiente a tus platos. Perfecto para principiantes y espacios pequeños, requiere pocos cuidados y se adapta bien a diferentes climas.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Raphanus sativus
Familia
Brassicaceae
Tipo de planta
Anual
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
2 L
Propagación
- Semillas
Germinación (días)
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
No requiere poda específica, solo eliminar hojas dañadas o enfermas.
Consejos de fertilización
Aporta compost maduro antes de la siembra. Evita exceso de nitrógeno para prevenir raíces deformes. Puedes usar té de compost o extractos de algas como refuerzo ecológico si el crecimiento es lento.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Asociaciones Desfavorables
Usos
Partes Comestibles
Notas y precauciones
Notas
Los rábanos pueden ser una excelente opción para la rotación de cultivos.
Precauciones
Generalmente segura para mascotas.
Preguntas Frecuentes
Estas son preguntas frecuentes sobre Rabanito. Si tienes alguna otra duda, no dudes en contactarnos.
La mejor época para sembrar rabanito es en primavera y otoño, cuando las temperaturas son suaves. Puedes sembrar cada dos o tres semanas para cosechar de forma escalonada. Evita los meses más calurosos, ya que el calor excesivo puede hacer que florezca antes de tiempo y se vuelva picante.
Debes recolectar el rabanito cuando el bulbo tiene entre 2 y 3 cm de diámetro. Si esperas demasiado, se endurece y pierde sabor. Afloja la tierra con cuidado y tira suavemente de las hojas para extraerlo. Riega un poco antes de cosechar para facilitar la tarea.
El rabanito se agrieta por riegos irregulares o exceso de agua tras sequía. Mantén la humedad constante en el suelo para evitarlo. Riega de forma regular, evitando encharcamientos. Usa mantillo para conservar la humedad. Así conseguirás ejemplares más tiernos y uniformes.








