Cáñamo
Cannabis sativa
Fibra resistente, crecimiento rápido y múltiples usos ecológicos hacen de esta planta una opción sostenible para huertos y jardines. Mejora el suelo y requiere pocos insumos, ideal para agricultura regenerativa y proyectos de permacultura.
Características
Identidad Botánica
Nombre científico
Cannabis sativa
Familia
Cannabaceae
Tipo de planta
Anual
Ambiente y Origen
Clima
Origen
Hábito de crecimiento
Capacidades y Resistencias
Resistencias
Tolerancias
Calendario
Cultivo
Requerimientos Ambientales
Exposición solar
Necesidades de agua
Necesidad de nutrientes
Suelo y Entorno
Tipo de suelo
pH del Suelo
Temperatura (°C)
Drenaje
Siembra y Crecimiento
Altura
Ciclo de vida
Espaciado
Tamaño maceta (L)
20 L
Propagación
- Semillas
Germinación (días)
Cosecha (días)
Cuidados
Tipos de poda
Consejos de poda
Realiza podas ligeras de formación y mantenimiento para mejorar la aireación y el acceso a la luz. Evita podas drásticas durante la floración. Retira hojas y ramas dañadas o enfermas para prevenir plagas.
Consejos de fertilización
Utiliza compost maduro y abonos ricos en nitrógeno durante el crecimiento vegetativo, y abonos ricos en fósforo y potasio durante la floración. Evita el exceso de fertilizantes químicos para mantener la salud del suelo.
Asociaciones de cultivos
Asociaciones Favorables
Asociaciones Desfavorables
Usos
Partes Comestibles
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre Cáñamo. Para consultas adicionales, contactar a soporte@floralia.app.
La mejor época para sembrar cáñamo al aire libre es en primavera, cuando las temperaturas superan los 10 °C y no hay riesgo de heladas. Así garantizas una germinación óptima y un crecimiento vigoroso. Siembra en suelo bien drenado y con buena exposición solar para obtener mejores resultados.
El cáñamo prefiere suelos sueltos, ricos en materia orgánica y con buen drenaje. Un pH entre 6 y 7 es ideal para su desarrollo. Evita suelos compactos o encharcados. Si puedes, mejora la estructura añadiendo compost antes de sembrar para favorecer el crecimiento de las raíces.
El cáñamo requiere riegos regulares, especialmente en las primeras semanas y durante la floración. No soporta el exceso de humedad. Mantén la tierra húmeda, pero nunca encharcada. En climas secos, riega más a menudo, pero siempre deja que la capa superior del suelo se seque entre riegos.
El cáñamo mejora la estructura del suelo, previene la erosión y aporta materia orgánica. Es resistente a plagas y requiere pocos insumos. Además, su rápido crecimiento ayuda a controlar malas hierbas. Es una opción sostenible para rotaciones y proyectos de agricultura regenerativa.









